Las ventanas, los cierres de los balcones o de las terrazas pueden ser un punto débil de nuestra vivienda.

Desde hace unos años comprobamos como el verano desde el punto de vista climatológico, empieza en algunas zonas del sur de España, a finales del mes de abril y se prolonga hasta bien entrado el mes de octubre.

Las altas temperaturas que en determinadas zonas del país rondan los 37º, hacen que nuestras viviendas de no estar bien acondicionadas se conviertan en un lugar poco habitable sobre todo en las horas de mayor incidencia de altas temperaturas, así como en las noches, ya que la vivienda no llega a disminuir lo suficientemente su temperatura para que las personas que habitan en ella puedan descansar.

¿Podemos hacer algo al respecto? Por supuesto, no sólo podemos, sino que por nuestra propia salud es conveniente que implantemos una serie de hábitos que hagan en la medida de lo posible más habitable precisamente nuestro hogar.

Entre estos hábitos, es conveniente cuando nos marchemos por la mañana dejar en semioscuridad la mayoría de las habitaciones y sobre todo aquellas que estuvieran más expuestas al sol. Si contamos con toldos es un buen momento para aprovechar su sombra hasta que haya desaparecido la calima, y lo que es más importante, compaginar esta situación con las corrientes naturales de aire que pueda tener nuestra vivienda. Es necesario ventilar la vivienda en los momentos del día que bajan la temperatura, es decir en las primeras horas de la mañana, así como por la noche en las horas de más fresco. Debemos para ello, buscar aprovechar la ventilación cruzada, la cual consiste básicamente en ventilar la vivienda generando corrientes naturales al abrir al mismo tiempo ventanas que se encuentran en lugares opuestos, y siempre dependiendo de la orientación de la vivienda, ya que deberemos evitar que el aire que entra sea más cálido que el que sale.
Otra posibilidad que no a todos gusta, es mantener el aire acondicionado casi las 24h del día, pero a la comodidad posible de dicha actuación, debemos añadir el coste energético que esta opción puede llegar a tener a nuestras arcas domésticas, así como el malestar o dolencias que puede llegar a padecer determinadas personas cuando se abusa del mismo o no se regula correctamente.

Pero de nada sirve estas u otras soluciones si nuestro hogar no está lo suficientemente aislado de las inclemencias del exterior.  Las ventanas, los cierres de los balcones o de las terrazas pueden ser un punto débil de nuestra vivienda si no optamos por los materiales adecuados. Si nuestras ventanas son de aluminio debemos saber que este material es buen conductor tanto del frío como del calor, causando importantes pérdidas de calor o ganancia de frío al interior de la vivienda, así como en las épocas estivales introduciendo dicho calor hacia el interior de la vivienda.

El cristal es otro elemento a tener en cuenta, y sobre todo si tenemos grandes ventanales. Para ello es conveniente que nuestras ventanas vengan instaladas con los llamados vidrios selectivos que poseen control solar y son bajos emisivos, lo que ayuda precisamente a mantener la temperatura estable de la vivienda incidiendo asimismo en un ahorro considerable en la factura energética. Si este cristal viene instalado en un perfil de PVC podemos indicar que el resultado es, una ventana muy eficiente que además nos aísla perfectamente de las inclemencias del tiempo ya sea en el verano como en el invierno.

El PVC es un gran aislante del frío y el calor, incluso a muy bajas temperaturas, y podemos comprobar como la ventana con perfiles de PVC mantiene una temperatura agradable al tacto, al igual que ocurre cuando tenemos en el exterior altas temperaturas, siendo por tanto las ventanas de PVC una barrera térmica natural a la vivienda.

Además de todas estas ventajas para nuestra vivienda, hay que señalar que el material de PVC es un material reciclable al 100%, y sólo emite vapor de agua a la atmósfera en su transformación, frente al aluminio que pasa por un proceso de pretratamiento para limpiar el metal puro antes de imprimarlo y lacarlo, o para proteger el anodizado del aluminio donde se emplean elementos químicos que han sido catalogados como tóxicos tanto por la OMS (Organización Mundial de la Salud) y la OSHA (Occupational Safety and Health Administration) de Estados Unidos.

El PVC es un material que nos encontramos en multitud de soluciones en nuestra vida, tanto en envasados para alimentos, como en muchos productos y materiales relacionados con el mundo de la medicina.

En conclusión, instalar unas ventanas de calidad en nuestra vivienda nos puede aportar muchas ventajas, y entre ellas la garantía de que serán para toda la vida, una decisión que además le ayudará desde el primer momento a ahorrar en la factura energética de su hogar tanto en verano como para el invierno, estación ésta, si bien nos somos capaces de vislumbrar en estos momentos, llegará como nos ha llegado los sufridos calores del verano que en estos momentos ya tenemos.

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