Impacto del ruido en nuestra salud

Nuestro país según un informe de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Europeo (OCDE) es el país de Europa que registra el mayor índice de ruido y el segundo de mundo, después de Japón. Aunque tenemos nuestra propia Ley de Ruido, concretamente Ley 37/2003, de 17 de noviembre, además de distintas normativas locales y autonómicas para poder enfrentarnos contra los ruidosos, lo cierto es que según los datos de denuncias, éstas en general son poco conocidas, y eso que por contaminar acústicamente una persona podría ir a la cárcel.

Según la Organización Mundial de la Salud, por encima de los 69 decibelios (a continuación dB) estamos recibiendo contaminación acústica, es el ruido que se produce cuando hay tráfico rodado de vehículos cerca nuestra, suena un despertador o el que produce un ciclomotor, pero a partir de los 90 dB, el ruido se convierte en perjudicial para nuestra salud y la de nuestra familia, y este ruido lo puede producir un camión de basura -100 dB-, una discoteca -110 dB-, un avión despegando -120 dB-, o el ruido de un taladro mecánico -130 dB-.

CONSECUENCIAS SOBRE NUESTRA SALUD

El ruido ambiental genera efectos nocivos importantes sobre la salud y sobre la calidad de vida de los ciudadanos, y entre los efectos nocivos provocados por la contaminación acústica nos podemos encontrar los siguientes:

  • Pérdida auditiva – Que puede ser significativa a partir de los 75 dB. (Si usted escucha un silbido en el oído, es una señal de alarma de que su audición está siendo dañada). Los sonidos repentinos y muy fuertes, como el de una explosión, pueden llegar a perforar el tímpano.
  • Alteraciones hormonales – A partir de niveles de ruido de 60 dB se observan alteraciones en los niveles de algunas hormonas, entre ellas aumento de secreción de adrenalina y noradrenalina (potentes vasoconstrictores).
  • Disminución de la secreción gástrica – Y por tanto problemas digestivos.
  • Aceleración del ritmo cardiaco, la tensión arterial y la respiración – Esto, cronificado, puede dar lugar a estrés y agravamiento de problemas cardiovasculares (los ruidos fuertes y súbitos pueden incluso provocar infartos en enfermos de corazón).
  • Perturbación del sueño – A partir de 45 dB de ruido, se producen alteraciones del sueño que pueden convertirse en crónicas.
  • Cansancio, dolor de cabeza, irritabilidad y aumento de la agresividad.
  • Falta de concentración y disminución del rendimiento intelectual.
  • Dificultad para el aprendizaje y el lenguaje en los niños, por una merma en la capacidad de memoria y atención.
  • Contracción de los músculos, lo que puede dar lugar a problemas de cervicales o espalda.
  • Depresión del sistema inmunitario.
  • Problemas en la comunicación.
  • Incluso problemas de laringe por el sobreesfuerzo de tener que hablar alto.

El 25 de abril de cada año se celebra en todo el mundo el Día Internacional de concienciación sobre el ruido. Con esta celebración las autoridades intentan sensibilizar a la población de los  efectos del ruido sobre la salud y de las medidas preventivas existentes para evitarlo.

Entre las soluciones preventivas para que la contaminación acústica se reduzca en nuestros hogares se encuentran las ventanas de PVC y un acristalamiento adecuado, disminuyendo hasta en un 80% el ruido que puede venir del exterior.

Dejar respuesta